SANTIAGO .:. Grupos
Trabajo de Grupo
(Sacado y editado del anexo “Amac Escuela de Laicos”)
¿Qué objetivos tiene?
- consigo misma
- con los demás
- descubrir el valor de ser única e irrepetible
- descubrir qué ha recibido de Dios.
- A través del trabajo de grupo la persona aprende a comunicarse, entregar y recibir, aceptar y querer a la persona del otro “tal como es” (Jesús con la samaritana, con la mujer adúltera, con el joven rico) cada uno parte desde donde está, tiene su propio ritmo, su proceso personal.
En el grupo, la persona experimenta y desarrolla su dimensión social, cada una pone lo propio, su vibración, su experiencia la pone en común frente a las demás personas. Se enriquece recibiendo el aporte de ellas y se capacita para vivir mejor la vida familiar, laboral y social.
Va aprendiendo a entrar dentro de sí misma, viéndose por dentro, entendiendo y descifrando lo que siente, sus reacciones interiores frente a los estímulos externos. Aprender a oírse permanentemente, sentirse, descifrar lo que se siente y de ahí proyectar hacia delante. Todo esto exige silencio, es decir, pasividad exterior - actividad interior;
única forma de lograr una buena comunicación con nosotros mismos, con nuestro centro vital, lugar de encuentro personal íntimo con Dios, se va favoreciendo el Plan de Dios.
La importancia de esto no está sólo en el acto religioso, personal con Dios, sino en la repercusión universal, que tiene este trabajo.
Lo que cada persona escuche, descifre los pasos que va dando tiene gran importancia en el medio social y si “muchos” realizan y se esfuerzan, el proceso hacia la meta que es “entrar en Dios”, se agiliza.
- Es importante la experiencia de escribir los pasos logrados con constancia. Lo que favorece personalmente a:
1) No perder el “hilo del proceso de mi vida”.
2) Equilibrar mi actividad hacia fuera y hacia adentro, evitando dispersarme sólo hacia fuera.
3) Posibilita ver mi evolución personal como un proceso y un todo, descubro a Dios vivo impulsándome, hablándome desde adentro y puedo descubrirlo como “el que siempre estuvo en mí amándome intensamente”.
4) Este trabajo me posibilita a unificar mi vida: aceptar y coordinar, unificar mi realidad material, física con mi realidad espiritual trascendente.
Les entregamos con mucho cariño esta oración que alguna vez se redactó para iniciar las reuniones de grupos.
ORACION DE AMAC
Señor Jesús, con la fe de que en esta reunión que hacemos en tu nombre Tú estás presente entre nosotras, te pido que seas Tú quien hable por mí. Tú quien abra horizontes. Tú quien aclare las dudas. Tú quien despierte generosidades.
Te pido Señor que me uses como instrumento tuyo que soy, para que tu luz resplandezca a pesar de mis tinieblas y que tu fuerza se deje sentir a pesar de mis debilidades.
Tú sabes que nada podemos sin Ti y que el resultado de esta reunión está en tus manos. Acepta nuestra buena voluntad y ayúdanos a desprendernos de nuestros prejuicios, a ser acogedoras, a interesarnos por la opinión de cada una y a no imponer nuestros puntos de vista.
Ayúdanos a estar disponibles, a servir, a amar.
Querido Jesús, haz que este grupo sea levadura cristiana en el ambiente, que sea un conjunto de células vivas en tu Iglesia y que siga haciendo su trabajo importante aunque no siempre visible para el desarrollo de tu Cuerpo Místico.
Permítenos conocer cada día más y mejor Tu Plan para cada una de nosotras y para nuestro querido Amac. Es nuestro propósito descubrirte en las personas, las circunstancias, las cosas, la creación entera, para conocerte, amarte y seguirte.
Amén.
Grupos de crecimiento personal
En general lo forman personas afines, en situación similar de búsqueda. Se reúnen periódicamente para vivir la experiencia de una comunidad humana. Es ayuda para un crecimiento integral, al alero de la esencia y líneas del Movimiento. Tratan un tema de interés que las motive, y entre todas, se lo profundiza, se estudia, se discierne y de esta manera se van formando criterios.
Uno de los pilares fundamentales de Amac es la existencia de estos grupos ambientales. Aquí se aprende a compartir la vida en un ambiente favorable de acogida y de respeto; se hace tangible el paso del amor de Dios en la experiencia de crecer con otros, en la preocupación por cada una de las personas en particular, dando cabida a la corrección fraterna. El grupo es de gran ayuda para el desarrollo integral de la persona, crecer en la conciencia de la propia identidad, encontrar el sentido a su historia personal, ayudar a adquirir una mirada positiva y trascendente sobre los acontecimientos, canalizar inquietudes, reconocer limitaciones y dones.
Los grupos nacen de la iniciativa de una o varias personas, hay mucha libertad para formarlos, siendo vital para ellos mantenerse unidos al Movimiento.
¿Qué significa mi grupo para mí?
Mi grupo es:
Fuente de vida
De ser auténtica
De apoyo
De sentirme querida y respetada
En el momento que esté ......
Es bastón cuando estoy coja
Y es champaña para celebrar
Es sonrisa en mi corazón
Es amistad del alma
Es buscar y compartir caminos
Es sentirse muy unidas en y con el
Amor de Dios.
Estos pensamientos nacieron de una amaca al responder esta pregunta en una reunión de fin de año de un grupo de Santiago.

