Charla
EL CRISTO DE APARECIDA
7 de mayo de 2009
Última Conferencia Episcopal Latinoamericana, Aparecida, Brasil, 2007
Charla Padre Jorge Costadoat S.J. para Amac
NOTAS PRELIMINARES:
Hay señales preocupantes en Latinoamérica que muestran un debilitamiento del Catolicismo que se aprecian en:
- Disminución en la recepción de los sacramentos y la vida sacramental: el Matrimonio, la Confesión, el Bautismo y la Primera Comunión en menor escala
- Exodo a Iglesias Evangélicas. Ha subido el Protestantismo a un 15% y a un 10% los agnósticos.
- Vocaciones sacerdotales en descenso, incluyendo como factor el desprestigio que han tenido últimamente los sacerdotes.
- Enseñanzas de la Iglesia ininteligibles principalmente en los jóvenes, sobre todo en moral de la vida y moral sexual.
- Cisma emocional en un grupo de católicos que se quedan en la Iglesia , pero hacen lo que quieren.
El Papa menciona algunas causales:
- Una cultura hedonista, que busca el placer directamente
- Indiferentismo religioso
- El proselitismo de sectores protestantes y evangélicos que consiguen adeptos en los católicos
- Surgimiento de sectas y religiones animistas.
Ha cambiado la religiosidad, es menos institucional y más difusa. El fenómeno mundial de la globalización permite una interrelación entre los pueblos y las culturas y las creencias religiosas circulan con más libertad, pero a la vez hay contagios que mueven el piso en las personas.
El documento acusa el problema pastoral fundamental:
¿Cómo transmitir la fe católica a las generaciones siguientes?
Para el católico, la fe es lo mejor de su vida, es la magia de vivir en el sentido de misterio de Dios que se le ofrece como fuerza, como alegría y cuando esto no se logra transmitir a sus más cercanos, se le produce un sufrimiento que en estos momentos no tiene respuesta. En muchas familias se ha producido un corte generacional con la fe. La fe se ha transformado en una opción personal y ya no se da desde la tradición.
Aparece entonces la gran MISION de la IGLESIA :
Promover UNA OPCION PERSONAL POR JESUCRISTO, adhiriéndose a su Iglesia, ya que no hay otra posibilidad de seguir a Cristo sino dentro de ella y luego de tener un encuentro con El, salir a compartirlo con los demás.
CRISTOLOGIA EN APARECIDA
PROPUESTA DE ENCUENTRO CON CRISTO
Diagnóstico de los Obispos Latinoamericanos:
La alternativa crucial es: “O nuestra Tradición Católica y nuestras opciones personales por el Señor arraigan profundamente en el corazón de las personas y de los pueblos latinoamericanos como acontecimiento fundante, como encuentro vivificante y transformador con Cristo y se manifiesta como novedad de vida en todas las dimensiones de la vivencia personal y la convivencia social, o corre el riesgo de seguir dilapidándose, empobreciéndose y diluyéndose en vastos sectores de la población, lo que sería una pérdida dramática para el bien de nuestros pueblos y para toda la catolicidad”.
Hay que hacer algo, y la única propuesta válida de partida es la experiencia con Cristo. Que nadie se declare católico, porque nació en una familia católica, porque es bautizado y nada más.
Aparecida propone la experiencia espiritual de Jesús como modelo para los cristianos.
En primer lugar, Jesús cumple la misión encomendada por su Padre obedeciendo su voluntad no automáticamente. El no está formateado, es el Dios encarnado que tiene que discernir el camino, tiene que detectar las tentaciones y vencerlas. Y por eso es modelo nuestro. A nosotros nos cuesta harto ir atinando con la vida, nos preguntamos muchas veces ¿qué querrá el Señor de cada uno de nosotros?
Esta experiencia de Cristo tiene dos momentos: la llamada de Jesús y la respuesta que le damos.
El modelo es la relación de Jesús con sus discípulos y tiene que ver con nuestra propia relación con el Señor. Los llama a compartir su misión de anunciar el Reino de Dios y a vincularnos estrechamente con su persona, a estar con El. Para poder anunciar el reino tenemos que estrechar el contacto con Jesús. No se trata de aprender sus discursos, sino de transmitirlo a El con todo lo que quiso hacer.
El otro aspecto es la respuesta de los discípulos. Esos discípulos que entienden que son enviados, se transforman en misioneros.
Los cristianos, entonces estamos llamados a ser discípulos de Jesús, o sea a que siempre estemos aprendiendo de El y además a ser misioneros , que la riqueza del encuentro con el Señor no se quede dentro de nosotros, sino que nos mueva a entregarlo a los demás, porque no se puede ser discípulo sin ser misionero, y no se puede ser misionero sin ser discípulo.
Nuestro catolicismo es bastante poco misionero, tenemos una religión bastante intimista, hecha a nuestra medida. Tenemos que encontrar la forma de traspasar nuestra fe. Hay que seguirlo en libertad, con amor, en pobreza, en la cruz, hay que ser como El. Como ejemplo, Arrau fue un intérprete de Beethoven, dedicó su vida a interpretarlo.
El cristiano es otro Cristo, es un intérprete de Cristo, Cristo es nuestra partitura .
En esta respuesta hemos de tener una experiencia trinitaria. El nos enseña a relacionarnos con Dios como nuestro padre, siendo nosotros sus hijos en el Espíritu Santo. En el mundo de Jesús, los dioses griegos eran intimidantes, amenazantes, la relación con los dioses era ajena y hostil. Es una novedad la que trae Jesús, de un Dios que es Padre amoroso, radicalmente bueno. Su experiencia es del hijo querido y nos enseña el Padre nuestro para que entendamos que Dios nos quiere. El Espíritu es el amor, la luz, la fuerza de Dios que nos permitirá hacer el discernimiento que hace Jesús en presencia del padre.
La misión entonces no consiste en enseñar el Catecismo que también es importante, sino en transmitir a Jesucristo en un contagio de persona a persona, como un testimonio, como la experiencia trinitaria de Dios.
2. CRISTO ES LA VIDA PLENA
Jesús mismo es la vida en plenitud. El es Buena Noticia para nuestra vida, El es vida divina, es la vida eterna. Nosotros podemos vivir en este mundo la vida eterna como un anticipo del cielo, vivimos a medio camino entre este mundo y la eternidad. Esta vida tiene valor eterno, todo vale, todas nuestras penas y sacrificios tienen valor para Dios. Llegará el momento en que Dios nos hará justicia. El cristiano vive en paz y con esperanza, porque sabe que Dios lo valora por completo.
A esta vida eterna tenemos acceso sacramental en el Bautismo y en la Eucaristía especialmente. La vida eterna no nos saca de este mundo, nos concreta en la vida.
El catolicismo es un toque de encanto, de magia en la vida. Es bonito rezar, entrar a una iglesia, sentirse parte de un cuerpo, persignarse, estar en la presencia del Señor. Los sacramentos favorecen la vida. La Iglesia es un lugar de humanidad.
3. EL CRISTO DEL REINO.
La salvación cristiana tiene un carácter en definitiva personal. Dios se nos da el mismo en persona, en Cristo, en el Hijo encarnado para que la salvación sea posible de recibirla. Por lo mismo el regalo más grande que podamos dar es darnos nosotros mismos a los demás.
El reino de Dios se anuncia principalmente a los pobres. Se subraya esta relación recíproca entre los más pobres y Cristo. Los pobres son personas, esta relación es entre personas. Él nos lleva a los más pobres y en los más pobres lo encontramos a Él.
El Documento de Aparecida nos nombra a pobres concretos:
Migrantes
Víctimas de la violencia
Desplazados y refugiados
Desaparecidos
Víctimas del tráfico de personas y secuestros
Enfermos de sida y enfermedades endémicas
Tóxico-dependientes
Niños y niñas víctimas de la prostitución, pornografía y violencia
Adultos mayores
Mujeres maltratadas y víctimas del tráfico y explotación sexual
Personas con capacidades diferentes
Desempleados
Excluidos por el analfabetismo tecnológico
Personas que viven en la calle
Campesinos sin tierra
Indígenas y afro-descendientes
Mineros
Pobre hoy, en América Latina y El Caribe, ya no es el explotado, es más bien el excluido , el que queda afectado en la misma raíz de la pertenencia donde vive, pues ya no se está abajo o en la periferia, sino se está afuera. Pobres son los sobrantes, los desechables.
El Documento entonces promueve la opción preferencial por el pobre. En el corazón de Dios hay una predilección por los pobres y a partir de los pobres a todos. Esto significa que no es excluyente, Dios no excluye a nadie, es como la mamá que dedica más atención al más débil. Cristo en el Evangelio tiene una predilección por los enfermos, los que sufren, los marginados, los hambrientos, los extranjeros.
Hay una señal poderosa del Espíritu en esta opción preferencial por los pobres que aparece desde hace 40 años en estos Encuentros de la Iglesia Latinoamericana.
Como respuesta a esta sensibilidad nueva tenemos el caso de la Teletón que hizo que los chilenos valoráramos a los discapacitados y somos hoy mucho más cristianos que antes cuando a estas personas se les escondía e incluso se les encadenaba.
Los que son más pobres necesitan más cuidado. A veces una llamada alivia la vida de un anciano, de una mamá distante, de un papá olvidado. Ellos no necesitan tanto como nosotros creemos. Entonces tenemos que afinar la mirada para distinguirlos y preocuparnos de ellos. Este tema ya es patrimonio universal, Juan Pablo II lo manifestó en Asia, en Africa y en Latinoamérica.
4. JESUCRISTO UNICO SALVADOR de la HUMANIDAD
Este tema es concluyente. Para el católico, Cristo es el Salvador, no se trata de imponer su verdad al que no cree, o al que cree distinto, sino de afirmar su convicción.
En este tema la Iglesia Católica tiene un desafío, producir el diálogo inter-religioso.


