asunciÓn de la virgen

 

ASUNCIÓN DE LA VIRGEN.

 

Tomado del libro “El Plan de Dios” capítulo  “María y la Mujer, Espacio de Salvación”. (Pág. 113)

 

 Compartiré con ustedes una inquietud de nuestro grupo de Liturgia, específicamente de nuestra guía, Carolina Guzmán, quién con su conocida sabiduría nos ha hecho ver que las lecturas nos toma escasos minutos, y que es importante detenernos,  para darnos cuenta que existe su tiempo. 

No sabemos cuanto transcurre desde un acontecimiento y el siguiente, desde un estado de ánimo al otro.

“No captamos el tiempo que requiere un   proceso humano, desde que  la persona empieza a visualizar oyendo algo, lo va penetrando, descifrando, entendiendo, hasta tomar una decisión.

¿Cuánto tiempo requiere todo este proceso? No es algo mágico lo que le pasó a María.  Dios consulta a la persona  y espera su respuesta”.  Pág.117

 

Desde esa base me detengo en sus circunstancias, su entorno, su vida, ... ¿Quién es María?  Una sencilla, joven judía, hija de Joaquín y Ana, nacida en la bíblica Palestina educada en la sabiduría y costumbres religiosas de su época y, por lo tanto, en diálogo con Dios mostrado en las Sagradas Escrituras...... María tiene alrededor de 15 años y está desposada con José, hoy día diríamos que está de novia  con la legítima y natural proyección de formar, a corto plazo, una familia.

 

En ese contexto, María recibe, según el evangelista Lucas, la visita del ángel Gabriel, vive una lúcida y profunda experiencia religiosa:  el ángel le trae un mensaje:  “Dios te ha elegido para ser la madre del Mesías prometido, en ti ocurrirá algo diferente, a tu hijo lo llamarán hijo de Dios”. 

 

Y entonces esta joven se encuentra entre dos alternativas diferentes:  mi propio y personal proyecto o el proyecto de Dios;  nuestros hijos con José o el hijo de Dios.  Cuesta imaginarse una situación más conflictiva y compleja que ésta ....

María vive su proceso:  se conmueve, se confunde, se turba, pregunta ... ¿cómo puede ser esto?  Escucha al ángel, atiende el signo que le da ....

 “Tu prima que hoy es anciana  está en su sexto mes de embarazo, para Dios nada es imposible”. 

María no se queda en sus estados anímicos ni en sus emociones;  se pone de pie y de prisa parte a casa de su prima Isabel;  todo su ser se moviliza y se compromete:  Va con su voluntad, su inteligencia, su razón y su fe.

De la mano de Dios se esfuerza por comprobar su voluntad; se involucra activamente y en el encuentro con Isabel recibe la confirmación que todo ser humano necesita;  en la relación se da el sentido y el contenido.

María comparte, se relaciona, apoya, y acompaña a Isabel ...

María mira, escucha y responde en conciencia, madurez y equilibrio, desde ese sano marco de seguridad, humanamente trabajado, plena de confianza y de fe, no sólo asume su realidad sino que libremente expresa su consentimiento, toma en serio a Dios.

Él es la razón de su fe y esa fe la trasciende y le permite ver más allá de lo inmediato, sus certezas tienen que ver con otra realidad.

 

María está abierta a Dios, confía en El y así, esta sensible joven de Nazareth, en su proceso, siempre atenta a los signos del Señor, se convierte en modelo de persona, equilibrada, sana, sin miedos paralizantes, sin ideas inútiles, humilde, abierta, confiada y prudente, con capacidad de relacionarse, autónoma pero integrada, esta sencilla joven es la mujer que señala el Apocalipsis.

 

María Elena Lahsen por equipo de Liturgia