Reflexiones
Pentecostés es la fiesta del Espíritu Santo
El Espíritu Santo es la manera de existir de Jesús hoy, después de
su adiós corporal.
Es la Presencia del Padre y del Hijo vivido como experiencia.
Es a través de vivencias donde Dios se nos acerca más.
“Les conviene que Yo me vaya” dice Jesús
“Si yo no me voy el Espíritu Santo no vendrá”
“El los introducirá en la verdad total”.
El Señor nos pide que veamos mas allá de su rostro, mas allá de que nos sintamos tan bien en su compañía, mas allá de fórmulas y actitudes aprendidas o de costumbres y busquemos nuevas formas de “Ver, sentir y entender”, para descubrir la profundidad y gozo que nos espera al vivir un mayor conocimiento y Amor.
Es tiempo de vivir con el Espíritu.
Es el Espíritu de la verdad que dará testimonio, El mostrará el Evangelio a todos los hombres, será nuestro “abogado” frente al mundo.
Por El aprendemos a “Ver”. ¿No les pasa que al mirar con hondura a las personas reconocemos a Dios vivo en la alegría, la valentía, la paciencia, la generosidad, el amor a sus hijos etc.?
Cuánta alegría sentimos al ser testigos del lento pero bello crecimiento que vemos y experimentamos en las integrantes de un grupo de Amac. Nos llenamos de gozo cuando sentimos el Espíritu que nos impulsa la vida en circunstancias concretas. Ahí va haciéndose misión lo que antes fue experiencia de Dios.
La dinámica de vivir con El es don y tarea; es fuerza que impulsa a dar pasos, reconocer vacíos, tomar conciencia que el “Espíritu de Dios” está tan vivo como lo fue para los Apóstoles en Pentecostés.
( Fiesta que este año se celebró el 27 de Mayo.)
