Reflexiones

 

Con la mirada puesta en el evangelio, el hombre y su historia, queremos dejarles unas palabras de reflexión para estos días de Cuaresma 2007.

Cuaresma, 40 días, 40 años.

40 días aguardó Moisés la manifestación de Dios en el Monte Sinaí...y pasó de la oscuridad a la luz. 

40 años esperó Israel en el desierto para poder entrar en la tierra prometida...y pasó de la esclavitud a la libertad.  

40 días ayunó Cristo en el desierto, después de Su Bautismo, aguardando la fortaleza del Espíritu para cumplir su misión redentora…y nos pasó de la muerte a la esperanza de vida eterna.

40 años, 40 días... y son 40 semanas las que nosotras, mujeres, esperamos para dar a luz, para dar nueva vida.

Durante esos 40 días o 40 años los protagonistas evangélicos estuvieron expuestos a sufrimientos, tentaciones, al hambre y la sed, al dolor y al temor, a dudas y soledad, al igual que nosotros a través de nuestras vidas.

Por ello Cuaresma está pensada para intensificar ese aspecto de nuestras vidas que exige superación, esfuerzo, reconstrucción, arrepentimiento, penitencia y purificación.

Es un camino de conversión tanto como individuos cuanto como miembros de la Iglesia y de la sociedad.

¿Cómo hago este camino de conversión?

¿Estoy dispuesto/a revisar La Palabra de Dios para descubrir y asumir lo que me propone con sus símbolos, referencias y paralelos?

¿Soy capaz de descubrir mis momentos de oscuridad y de luz?

¿Cuáles han sido mis pasos de esclavitud a libertad?

Directica Amac Concepción